En tierra prestada. Juan Ángel González de la Calle. Galería Estampa.
Juan Angel Gonzalez de la Calle aborda la distopía desde un lenguaje radicalmente personal que, como el esperanto, suena familiar y extraño al mismo tiempo. La distopía que retrata no produce disgusto ni carcajada, sino un enorme sentimiento de ternura, de empatía, de humanidad. Como ya ocurriera en sus dos series anteriores TAL Y COMO TE LO CUENTO: DISTOPIAS y DEBIDO AL FUERTE VIENTO REINANTE, estos cuadros están plagados de personajes a los que uno querría echarles una mano. El meta-arte es otro campo de minas que Juan Angel González de la Calle transita como quien no quiere la cosa en sus cuadros. El origen del meta-arte cognitivo (la obra como un pozo de significados explícitos e implícitos), se halla en el readymade de Duchamp de una postal de la Mona Lisa con bigote. Douglas Wolk ha rescatado este concepto para referirse a la impresionante combinación de estilos y de significado en la novela gráfica de culto "Asterios Polyp", de David Mazzuchelli . Cada obra de esta serie es un salto vital sobre espacios que son al mismo tiempo cercanos y distantes. Esos pingüinos nos hablan del cambio climático, de la perseverancia, de los documentales de la "2", de la amistad y de si hay o no vida después de la muerte. La nueva obra de Juan Angel González de la Calle da una palada más en el pozo de los significados a la vez posibles e imposibles, como las paradojas de Humpty y Dumpty en Alicia en el País de las Maravillas... ¿Y si el origen del arte contemporáneo no estuviera en Duchamp sino en Lewis Carroll? Tal vez estos pingüinos tengan la respuesta. Luis Salvador Carulla