Desnudos. Elena Martí. Arte Trece.
La espléndida exposición que ahora va a presentar Elena Martí Zaro en el espacio madrileño, la Galería Artetrece, de la calle de Belén, es una exposición absolutamente despojada y esencial, absolutamente de concentración en la pura pintura. Ya no hay aquí paisajes, ni vistas urbanas europeas, ni extrarradio, ni casi exteriores. De ahí el título, que se presta a engaño: Desnudos. Una pintura de interiores. Una pintura de interior. Una pintura interior. Una pintura que sigue hablándonos, que nos habla más que nunca, de construcción y de enigma, de brillos y de sombras. Me cuenta Elena Martí Zaro, con detalles exactos, de la mencionada casa de Ita Buades en la provincia de Murcia, y de cierta casa de campo extremeña, y de la Mezquita de Kairuán, en Túnez, tan cara a Paul Klee y sus compañeros de viaje, y de un apartamento de Ciudad de México en el cual pintó con ocasiónde un breve viaje. A la postre, sin embargo, no importa mucho cuáles son los pretextos en los que se basan estos cuadros que ahora va a exponer. Ahora estamos casi en la frontera de la abstracción. Escenarios metafísicos. Rincones de cal y de luz. Geometría del temblor. Arcos vagamente góticos, de resonancias populares. Ventanucos. Huecos. Bajorrelieves. Sobrios volúmenes arquitectónicos casi reducidos a geometría, y aquí a la postre más que a Hopper o a neo-metafísicos peninsulares como los antes citados, habría que hacer referencia a trabajos como el canario Luis Palmero, o, más atrás en el tiempo, como el del italiano Antonio Calderara, que a partir de pretextos figurativos alcanzaron a construir, cada cual a su modo, abstracciones geométricas. Azul ultramar, gris, verde, negro, amarillo: todo rotundo, intenso, exacto, preciso --recordemos que en los Estados Unidos hubo, en la década del veinte, un precisionism-, depurado, último. Más allá de la disyuntiva abstracción- figuración, esta desnudez, sí, de la pintura, esta reducción a lo mínimo, esta belleza ascética. Tremenda eficacia de este ejercicio plástico sin concesiones, especialmente patente en los formatos cuadrados, de cincuenta centímetros de lado, nuevamente, como en la serie Contenedores. La aventura continúa.
Juan Manuel Bonet (Del texto del catálogo).