En un paseo por la Biacs el visitante no cesará de "interactuar". Ese es el propósito de esta edición de la Bienal de Sevilla, que lleva por título YoUniverse: algo así como el universo está en tus manos. Efectivamente, hablas, cantas o silvas en un micrófono y las ondas de sonido se convierten en un dibujo sobre una gran proyección; coges una espada laser en plan Lucky Skywalker (o Dark Vader, como se prefiera) y, ¡olé!, tus movimientos generarán un dibujo en una pantalla; ¡plof! te pones aquí y te hacen una foto; te subes a una alfombra y verás a Marcelí Antunez pintando en plan Pollock, te cambias de alfombra y el cuadro es diferente, algo así como moverse por las salas de un museo cambiando de cuadros y de vistas pero en plan interactivo; o, supongo que será una cita a Duchamp, giras una rueda de bicicleta y ahora ese movimiento no es una metáfora masturbatoria (como en Duchamp) sino que en una pantalla verás la vista de una bicicleta avanzando y en otra el camino que deja detrás.
Pensaba en la "interactividad" y que en el fondo es mucho más divertida una wii: también es interactiva, su contenido es la diversión, en la Biacs el ver lo que la tecnología es capaz de hacer. Y es que los tiempos avanzan que es una barbaridad.
Esa interactividad con la tecnología es la que según el comisario de la bienal, Peter Weibel, debe conducir a que “el público sea el protagonista”. Finalmente, el anhelo de arte y público no se producirá a través de una cultura crítica, sino de la interactividad con la tecnología. Y funciona, a eso debía de responder la exclamación de unas visitantes ante la falsa rueda de bicicleta: ¡cómo mola!
Y mola mucho. Hasta tres millones de €. Lo que asegura la tecnología es que se nota que esos tres millones se los han gastado. Tres millones que durante los próximos dos años no volverán a aparecer, porque es ahí donde se concentra la inversión en política cultural de la ciudad. Al respecto, nos remitimos a textos como "Sevilla. Política cultural. BIACS." que han publicado los chicos de Zemos98.

Marc Chagall
Chema Madoz
José Saborit


