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  • Permalink for 'Lygia Pape en la Serpentine Gallery'

    Lygia Pape en la Serpentine Gallery

    Posted: 12-January-2012, 10:53pm CET
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    * Lygia Pape: Magnetized Space
     Hasta el 19 de febrero
     Serpentine Gallery - Londres
    Los libros de Lygia Pape por  María Clara Amado Martins


    _MG_0133 press page.jpg
    Ttéia 1, C   - Lygia Pape

    No había llovido en todo el día hasta que, después de pasar con apuro entre las últimas luces y casetas navideñas que resisten en Hyde Park, llegamos a los jardines de Kensigton, la otra mitad del parque en el que cuatros siglos antes Enrique VIII cazaba distraídos cervatillos. Pasamos por delante del Monumento al príncipe Alberto, quien por su muerte prematura no pudo evitar que su esposa le erigiese este colmo neogótico por el que habría de sentirse, en sus propias palabras, permanentemente ridiculizado. Más adelante, después de atravesar un sendero y cruzar el río Serpentine, que es un afluente del Westbourne, que a su vez es un afluente subterráneo del Támesis, llegamos a una coqueta casa del té levantada en 1934, reconvertida en museo de arte en 1970 y reformada como galería de arte contemporáneo veinte años más tarde bajo el patronazgo de la sloan ranger elevada a martir, Lady Di. Es la Serpentine Gallery, conocida sobre todo porque cada año un star system architect diseña un pabellón en los jardines que sirve para proyectar películas e impartir conferencias durante el verano. Por ahí han pasado Siza, Koolhas, Niemeyer, Nouvel, o el año pasado, Peter Zumthor. La entrada es gratuita, y la exposición que fuimos a ver, Magnetized Space, enseña una parte de la evolución artística de una figura mayor del arte brasileiro, Lygia Pape (1927-2004).

    A comienzos de los años 50 en Brasil se llora el maracanazo y en Sao Paulo, además, unos tipos hablan de concretismo, una tendencia de la abstracción que sugiere que el arte debe liberarse de cualquier asociación simbólica con la realidad. Las líneas y los colores son concretos por sí mismos. Dicho en otros términos, la obra de arte no refiere a la realidad o a la emoción, sino unicamente a sí misma. O sea, tributando en la URSS. Sao Paulo una vez me pareció una ciudad de intelectuales desayunando pao com queijo y leyendo reseñas de A Folha. Mientras, en la acera de enfrente, un grupo de artistas de Rio que no se tomaban tan en serio a si mismos, dicen que aunque comparten algunas pautas generales, hay que poner un enfasis mayor en la intuición como parte clave del trabajo artístico. A eso lo llaman, sin cansarse mucho, Neococoncretismo, y lo lanzan en un manifiesto en el Jornal do Brasil en 1959. Dicen que el artista ya no es sólo un creador de prototipos industriales, que tiene libertad para experimentar y alterar con emociones y subjetividad el esfuerzo constructivo. Como un Mauro Silva con el pase de Valerón, o como dicen en el Guardian, modernismo con bossa nova. Una de las que firmó ese manifiesto fue Lygia Pape. 

    En la primera sala hay tres vídeos de tres performance. En uno se ve como Lygia se pincha una jeringuilla en la boca y se saca sangre. En otra sala hay dos fotografías de un grupo de gente observando a dos chicos danzar en una plaza de Rio. Nos comimos una magdalena de Proust al ver los dibujos de las aceras de basalto portuguesas, las de los mestres calceteiros. Y además hay algo en estas fotografías, en las ropas de la gente, en sus poses, en la circulación, que es Brasil entero. En la siguiente sala está una de sus instalaciones más celebradas, Livro do tempo. Consiste en 365 objetos de madera, cuadrados de 16x16 cm pintados con colores primarios y que son, en palabras de la autora, una forma de conocer el mundo. Dice también que paró en esa cantidad en el momento en que se percató de que estaba realizando una pieza al día (365 días del año), de que estaba marcando un tiempo de ejecución determinado con un sentido de pausa que percibía y valoraba como parte de la obra,  algo que descartaban los matemáticos paulistas.

    Y ya en la última sala nos gustó mucho la instalación Ttéia 1 C, que de alguna manera cierra una trayectoria añadiendo el formato tridimensional a las exploraciones geométricas que dominaron su obra. En esa sala oscura unos cuantos hilos de oro, oportunamente iluminados, crean unos ejes de luz brillantes que se entrecortan en ángulos remarcados, como los de una película expresionista alemana. Fue Lygia Pape la que creó esa atmósfera inmaterial, y de verdad, magnética.
  • Permalink for 'Os andamios ocultaban a Berenguela, ...'

    Os andamios ocultaban a Berenguela, ...

    Posted: 4-January-2012, 8:07pm CET
    Os andamios ocultaban a Berenguela, e non quedeban cogomelos no Xa Chegou, e hai cinco minutos que pechara o Abastos, i esquivamos unha pista de xeo arrepiante na Quintana, e nas Crechas soaba britpop, e topamos tenderetes de souvenirs por riba da Rúa Nova, e o Modus estaba cheo de funcionarios, e cheiraba a Conde Roa, e semallaba que xa nin un só verme de luz brilaba en Compostela, a que trasnparentan as fotos de Jeff Wall no CGAC, ate o 26 de febreiro, e a da túa marabillosa compaña.
  • Permalink for 'Reflejos fragmentados del posmodernismo'

    Reflejos fragmentados del posmodernismo

    Posted: 19-December-2011, 10:57am CET
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    * Posmodernism. Style and subversion 1970-1990  
      Victoria and Albert Museum, Londres
      12 Libras. Hasta el 15 de enero de 2012

    Durante la mañana había nevado y no subió de cuatro grados en todo el día. Llegamos algo tarde porque había una huelga de conductores en la línea Hammersmith. El último cuarto de la exposición lo vimos casi corriendo, como en la película de Godard, y quizá por eso nos saltamos la referencia a New Order que echamos de menos al salir. Every time i see you falling.

    En el posmodernismo dicen que cabe el arte, la literatura, la filosofía y Tele5. La exposición en el Victoria & Albert Museum se centra en la vertiente estética y posmaterialista de las últimas décadas. Explora los orígenes del  posmodernismo  y su significado a través del diseño, aplicado sobre todo a la arquitectura, pero también a la moda, las artes gráficas y la artesanía (cerámica), y de su influencia en la cultura popular, sobre todo en el cine y la música. Sin apenas disquisiciones filosóficas.

    La definición, se sabe, es complicada y problemática. Y controvertida. Dicen que fue una nueva ventana en un nuevo mundo, la que surgió cuando el modernismo, la tendencia que prevaleció en la cultura visual americana y europea durante buena parte del siglo XX, murió. Han decidido utilizar un marco temporal, de 1970 a 1990. Veinte años en los que los ideales representados por la ortodoxia racionalista de los objetos de la Bauhaus, de los edificios en estilo internacional, de la ropa simple y funcional y de las tipografías claras, fue derrotada por nuevas tendencias expresivas y una nueva permisividad más o menos tolerada. Surgió en ámbitos de estatus y dinero que, contradictoriamente, estaban ahí para desmantelarlo. Abrió un terreno incierto, ambiguo, teatral, teórico, lúdico, lujoso, ruinoso y luminoso. Un poco desolador, un poco desinteresado. Como un reflejo en un espejo roto.

    Las salas de la exposición, intencionadamente, apenas están iluminadas, como los clubs malditos ochenteros. Como el Roxy. Y como el Rus, bromeó el otro. También nos acordamos del Bar de los Ron. El atrezzo con columnas clásicas de cinco metros en las primeras salas nos pareció. Entre los más de doscientos cincuenta objetos que vimos, me quedé con los diez que siguen son. Las mayúsculas son etiquetas de Jane Pavitt, una de las comisarias, que ayudan a entender el collage posmodernista. O como se diga.


    ZIGURATS (Y GASOLINERAS)

    1. Alexandro Mendini, Destrucción de la silla Lassú. 1974



    Objeto proyectado, creado y destruido en 1974 por Alexandro Mandini, que además por entonces era editor de la legendaria revista de diseño y arquitectura Casabella y una de las personalidades del Diseño Radical italiano. Mandini toma una silla diseñada por él mismo, de formas muy puras, la coloca sobre unos escalones a modo de trono, de escala precolombina, la baña de gasolina, le prende fuego y toma unas cuantas fotografías del proceso. Como una proclamación, una de ellas es portada de la revista. Un evangelista diría que de lo que ardió renacerá algo nuevo de sus cenizas.


    APRENDIENDO DE LAS VEGAS

    2. Denis Scott Brown  y Robert Venturi en el desierto de Las Vegas. 1966


    Ambos eran arquitectos, estaban casados y eran los socios principales de una firma que hoy tiene su base en Filadelfia. Y antes habían sido profesores en Yale, y solían llevar a sus alumnos a Las Vegas, capital del juego y de la resaca capitalista. Querían mostrarles otra arquitectura diferente al modernismo de acero y cristal vigente por entonces. "Deslumbrados por el sol del desierto y sus signos, los dos amábamos y odiábamos lo que veíamos, sentimos como se despellejaba nuestra piel estética". En 1967, con sus alumnos, escriben Learning from las Vegas, un alegato en favor del poder comunicativo de la arquitectura. Sabían que las Vegas, y la América de autopistas y malls, resultaban abrumadoras, pero era también un exceso que la gente quería aquí y ahora, sin problemas de conciencia. Ese mismo año Bruno Zevi (Saber ver la arquitectura) había escrito que "el que decide abandonar el movimiento moderno puede escoger entre Versailles y Las Vegas". El clasicismo de altos vuelos y la cultura popular no se dieran la mano, pero tuvieron una cita.


    PRESENCIA DEL PASADO

    3. Charles Moore, Modelo de Piazza Italia, Nueva Orleans 1976-79



    En los años 60 y 70 se jugó bastante con estilos arquitectónicos del pasado (clásico), es lo que algunos llaman historicismo. Una tendencia criticada con hostilidad, "pastiches", pero que después de todo, y mejor o peor, es una respuesta estilística plural y desprejuiciada al monolotisimo ortodoxo modernista. Este espacio de Charles Moore, clave de la arquitectura posmodernista, es monumental, excéntrico, grave pero simpático. Pretendía ser un un homenaje de la comunidad italiana local de Nueva Orleans a la ciudad, un espacio abierto compuesto principalmente de neones que se encendían durante la noche, con ornamentos clásicos fragmentados y una fuente central sobre un mapa de Italia que remata el conjunto.  Además de los tres ordenes clásicos, Moore inventó para esta ocasión un nuevo orden que llamo Deli Order, ele ahíEstá en Nueva Orleans y podía estar en el kilómetro 456 de la NVI. Se restauró en 2004 y sobrevivio al Katrina. 

    Otro ejemplo similar y formidable del que se pueden ver algunos planos es Le espaces d´Abraxes, en Marne-la-Vallée (1972-82) de Ricardo Boffil, donde tres años más tarde Terry Gilliam rodó Brazil.


    COLLAGE

    4. Nils-Ole Lund, El futuro de la arquitectura, 1979.



    No fue el posmodernismo un movimiento compacto, mas bien un lugar de convergencia entre profesionales con ideas o métodos afines, uno de ellos tan particular y sencillo como cortar y pegar. El collage postmodernista no trata de unificar o sintetizar en un todo las partes, como hacían los modernistas, simplemente pretende abarcar y plasmar, sin más discurso, la diversidad del mundo. Lund hizo unos cuantos collages mostrando paisajes de edificios del final del modernismo en ruinas, decaídos y devorados (reclamados) por la naturaleza.


    APOCALYPSE THEN


    5. Ridley Scott. Blade Runner, 1982



    Tan fascinantes como las ruinas romanas son las que dejó el paisaje postindustrial. Del obejto modernista surgía la utopía y el progreso, del postmodernista la distopía y el punk. Este caos material es parte fundamental de la estética apocalíptica urbana. La mostró como nadie fue Ridley Scott en Blade Runner (1982). La película es una mezcla del estilo futurista mezclado con los años 40 (es del 82, es decir, cuarenta años antes y cuarenta después). En Los Ángeles, en 2019, nos dicen que nuestra identidad es un producto artificial surgido de la publicidad que vemos, de la ciudad en la que vivimos, de la televisión que vemos.


    NEW WAVE


    6. Grupo Memphis, Portada de la revista Domus, años 80.




    Es a principios de los 80 cuando el posmodernismo pasa de la marginalidad a dominar el diseño durante toda la década. Nuevos efectos multiculor, teatralidad acusada, dinero sin complejos  y subversión desganada se muestran sobre todo a través de la música (videoclips) y revistas. Destacan los diseñadores italianos, y en especial dos estudios, Alquimia, y sobre todo más tarde en Milán Memphis, nutrido de una pandilla de enfants terribles liderado por Etore Sotsass Jr. Dieron la vuelta al mundo, cuando costaba dar la vuelta al mundo, a través de la revistas Domus. Una etapa corta e intensa en la que la imágen lo era (casi) todo.


    LA POSE

    7. Cultur Club, Karma Chameleon, 1983.



    Fue una época de bailarines, coreógrafos, directores de arte, estrellas pop, drag queens, fiesteros y clubs. Tomaron drogas, escucharon música y miraron las estrellas. Había en todos ellos un lenguaje de pastiche, de estilos destruidos y reconstruidos por ellos mismos que proporcionaban una apariencia sintética y artificial de la que alardear. Algunos tomaron estos elementos del ámbito del diseño y del arte y lo llevaron a los escenarios públicos, casi siempre con bandas sonoras más o menos optimistas. Ve tú que ahora Boy George.


    LAURIE ANDERSON

    8. Laurie Anderson le explica a su clon los secretos de la coreografía.


    La vertiente feminista. En sus performance mezcló la guerra de sexos, la política americana, el lenguaje, la cultura occidental, y todo eso y más, a través de la poesía, el dibujo, la danza y la música (minimalista). Una parte de su discurso elevó a la condición de teoría general aspectos de la cultura posmodernista. Pocas mujeres han participado en el debate posmodernista, y hay quien dice que es un invento masculino para exluirlas. Dice Habermas en La Posmodernidad que fueron las mujeres las que rechazaron la vieja oposición entre teoría y práctica propia de estos años, la intervención crítica supone una injerencia política.


    EL DINERO

    9. Andy Warhol, Símbolo del dólar, 1981.


    A principios de los 80 Warhol empieza con las serigrafías. Una de las primeras fue este símbolo del dólar gigante. Reconocía así el valor en el mercado de su propia obra, con ironía o sin ella. Fue una década de auge económico y surgió una subcultura artística obsesionada con el dinero y el estatus, pero que moriría bajo su propio peso. En la exposición dice Frederic Jameson, un crítico que se había tomado en serio la superfialidad de Warhol, que aquel encuentro entre arte y dinero fue fatal, "debieron ser declaraciones políticas potentes y no esto, pero no fue así, y no se por qué aún."

    Si es verdad que hubo una parte crítica, especialmente en la Inglaterra de Teatcher. Por aquella época se produjeron una serie de pelotazos en Londres con la reconversió de los muelles, y varios artistas, sobre todo Peter Dunn y Loraine Lesson, criticaron aquellas acciones desde la ola posmoderna.


    PROTECT ME FROM WHAT I WANT


    10. Jenny Holzer, Protect me from what i want, 1985.


    En 1985 la artista de Nueva York Jenny Holzer alquiló un espacio en Times Square que normalmente se utilizaba para uso comercial. Lo iluminó con seis palabras "Protect me from what i want", que suena a temazo de Placebo. Ella dijo que era lo que parecía, es decir, una advertencia. La valla está cara a cara con otros carteles asociados a un lujo accesible. Ahí están las temibles, o no, causas y efectos de nuestros deseos.
  • Permalink for 'The special ones: ¿por qué el arte necesita la mirada crítica del Premio Turner?'

    The special ones: ¿por qué el arte necesita la mirada crítica del Premio Turner?

    Posted: 9-December-2011, 10:06pm CET
    Do words have voices, instalación de Martin Boyce, ganadora del Turner.

    Esta semana se ha entregado el Premio Turner con la confusión y el ruido habituales. El título de esta entrada lo he tomado de este artículo de Jonathan Jones en The Guardian, que me señaló Ángel de Compostela, y que defiende el premio con ese tipo de verdades simples, y categóricas, de las que es difícil escabullirse. Ahí va la traducción al español:



    En una época en la que seguimos a multitud de artistas y glorificamos a lo más ordinario, el Premio Turner selecciona a un puñado de artistas extraordinarios que realmente merecen ese reconocimiento. Uno de los argumentos más fascinantes en el artículo de Charles Saatchi en The Guardian el sábado pasado es su afirmación de que muchas personas en el mundo del arte "simplemente no puede distinguir a un buen artista de otro peor" .

    Esto nos lleva a una de las preguntas más interesantes de todo el panorama del arte contemporáneo actual. La misma cuestión que se plantea cada año cuando llega el Premio Turner, que es donde estamos ahora. Que se utiliza para denostar a todo el arte moderno y a los que les gusta, al igual que hace algún pintor Stuckista en una serie de pinturas caracterizandome a mí como su villano. Es mucho más difícil distinguir a las ovejas de las cabras que tratar de identificar lo que vale en el arte de nuestro tiempo. Eso es lo que dice Saatchi que no están haciendo los curadores, críticos, marchantes y coleccionistas. De hecho, él dice que no tienen tanto "ojo" como se les presupone, que sólo fingen que les gusta lo que esperan que les vaya a gustar a los demás.
    Es cierto. En un momento dado, hay olas de entusiasmo en el mundo del arte por algunos artistas en particular que van más allá de las cualidades reales del artista. Piensa por un momento en un buen grupo de artistas contemporáneos reconocidos y yo te digo que alrededor del 70% de ellos no son tan buenos. Es lógico. El número de artistas consagrados y reconocidos en Gran Bretaña superan cualquier cifra real de posibles artistas verdaderamente excepcionales en un país en un momento concreto.
    Cantidad, no calidad, es la razón de bienales y ferias de arte. Los críticos que visitan la Bienal de Venecia casi siempre aceptan que la gran mayoría de las obras son aburridas y triviales, las ignoran, y saltan sobre las cosas que les gusta. Este año sentí que era una buena Bienal porque me gustaron cinco o seis cosas entre varios cientos para escoger. Y es que realmente el arte es así: de entre los cientos de personas que quieren ser artistas, tienes suerte si uno tiene un talento genuino. Una gran imaginación y la capacidad de traducirla en arte se ve en raras ocasiones, e incluso a los mejores artistas puede que sólo sean verdaderamente bueno por unos pocos años.
    La discriminación debe ser la primera regla de la escena del arte, porque no hay valor para nadie si lo glorificamos todo. El trabajo consiste en encontrar lo extraordinario, y apoyarlo.
    Es interesante ver la pasión con la que el público de Nueva York respondió a la exposición póstuma de Alexander McQueen en el Met. Evidentemente, el mundo de la moda es mucho mejor que el mundo del arte discerniendo el talento real y celebrando a sus estrellas genuinas, y no a los *also-ran. El peor problema en el arte contemporáneo es esta suspensión de las facultades críticas, la disposición cobarde a afirmar que por definición lo nuevo y lo cool es siempre bueno. 
    Por eso el premio Turner importa. Es un momento en el que los artistas son juzgados en lugar de agruparlos a todos en un alegre carnaval. Una vez al año, en diciembre, un jurado se sienta en una sala y discute acerca de lo que es verdaderamente bueno en el arte de ese momento. A veces las decisiones me dejan perplejo y me enfurecen. Hacen mucho más daño a los perdedores que ayudan al ganador. Pero el jurado Turner tiene una oportunidad única para resistir a la marea de la moda acrítica y reconocer lo auténtico, a un puñado de artistas originales que de verdad merecen ese aplauso. Espero que el Turner de este año vaya a George Shaw, un verdadero artista si es que alguna vez he visto alguno. Y espero que los desacuerdos de los visitantes que disfruten las obras sean profundos y amargos, porque la crítica apasionada es la única cura para la monótona y triste entrega del arte a lo cool
    * Según el diccionario Oxford el término nació a finales del siglo XIX para nombrar a los caballos de carreras que no quedaban entre los tres primeros.
  • Permalink for 'Culturgal 2011 Pontevedra'

    Culturgal 2011 Pontevedra

    Posted: 2-December-2011, 8:35pm CET
    Culturgal, a Feira das industrias culturais galegas. Artes escénicas, libro, creación audiovisual, deseño, internet e novas tecnoloxías. A radiografía anual de boa parte da cultura galega, desta vez no Pazo da cultura de Pontevedra e ate o próximo domingo. O PDF do programa aquí.

  • Permalink for 'La Venencia, el despacho de Zapatero, Francesc Torrent y la RAE.'

    La Venencia, el despacho de Zapatero, Francesc Torrent y la RAE.

    Posted: 28-November-2011, 11:36pm CET


    Pasé un par de días en Madrid porque se casaba allí mi hermano un sábado resplandeciente. Pasé otra vez por la Venencia, esta vez con Ana y Antonio, y tomamos el jerez, amontillado, y las aceitunas, encurtidas, entre paredes de nicotina idiosincrática. Pasamos después por la galería en la que trabaja Antonio, que nos dijo que da a la ventana del despacho de Zapatero, y comentamos no se que de Adolfo Suárez. Habíamos quedado un par de horas antes en CentroCentro, que se define como un espacio nuevo para la reflexión colectiva sobre la vida y las culturas urbanas contemporáneas, en el emblemático y neoplateresco Palacio de Telecomunicaciones de Antonio Palacios en Cibeles. Madrid está montado. En el vestíbulo una becaria me contó que el ala trasera del palacio se sigue utilizando para tareas administrativas del Ayuntamiento de Madrid, y que le pusieron ese nombre porque está en el centro de Madrid y en el centro del paseo de las artes, que hasta no se si irá con mayúsculas. También me contó que había estudiado Historia del Arte en Colombia y que lo echaba de menos. Parecía que algo le preocupaba, como el recuerdo de alguna felicidad frustrada, ya no lo sabré. Antonio me dijo más tarde que Trotsky había llamado al edificio Nuestra Señora de las Telecomunicaciones en una visita en los años 30, pero no recuerdo la razón. Estuvimos buscando el escudo de Galicia que habíamos leído en El País que habían encontrado en la fachada en una restauración reciente, y lo encontramos. Dentro vimos la exposición de Francesc Torres Memoria fragmentada 11S. Artefactos en el hangar 17. "La instalación reflexiona sobre la memoria histórica, la memoria nacional, el luto social e individual y el proceso continuo para asimilar los traumas más profundos, a partir de las fotografías de algunos de los restos materiales recuperados de la Zona Cero, almacenados temporalmente en el Hangar 17 del aeropuerto JFKde Nueva York. En abril de 2009, Francesc Torres recibió el encargo del National September 11 Memorial Museum de fotografiar este espacio cerrado al público. Un lugar singular, de gran poder visual y emocional, transformado de forma espontánea y temporal en un ?Museo de Historia Innatural?, como el propio artista lo define." Es un montaje sin alardes, sencillo. La mayoría de las fotografías muestran espacios grandes y tono cinematográfico, tendencia dominante en la fotografía contemporánea. Estas escenificaciones repensadas consiguen expandir la potencialidad narrativa de unas cuantas historias que se congelaron el 11 de septiembre de 2001, y muestran sin pudor la cotidianidad que quedó suspendida aquel día. Nos gustaron.

    Un par de horas antes de todo esto caminaba con mis padres y mis hermanas por la calle Felipe IV, y al ver que pasábamos por delante de la sede de la RAE nos detuvimos y gritamos a coro: ¡almóndigas! ¡cederrones! ¡Alemaña! ¡cocretas!
  • Permalink for 'Wallis Simspon y los derechos del espectador'

    Wallis Simspon y los derechos del espectador

    Posted: 12-October-2011, 12:02am CEST


    La primera vez que fui a la National Portrait Gallery me quedé un buen rato mirando este retrato, Wallis, Duquesa de Windsor. Me gustó la atmósfera, la calma y la belleza que transmitía. Al cabo de un par de meses volví porque quería mostrárselo a dos personas, pero ya no estaba. Di varias vueltas a la sala del siglo XX, en la planta baja, pero nada. Una de las comisarias me dijo que habían tenido que retirarlo por problemas de derechos de autor. El autor, Gerlard Brockhurst, murió en 1978, hace tiempo que dejó de tener problemas. Después he podido saber que es propiedad de Mohamed Al Fayed, que lo compró al adquirir la casona en la que vivían los duques en París, así se veía el cuadro en uno de los salones. No es sencillo encontrar más imágenes. Las dos fotografías de arriba las hice con un móvil a una reproducción en alta resolución en una pantalla de un ordenador gracias a la misma comisaria, que fue muy amable. No es igual, claro. Lo siento si incumplo algo. Bueno no, va por ti, guapa.
  • Permalink for 'A cartografía do outro: arte e multiculturalismo.'

    A cartografía do outro: arte e multiculturalismo.

    Posted: 1-October-2011, 12:54pm CEST
    Este artigo pódese ler en español aquí.

    A cartografía do outro: arte e multiculturalismo.

    Hai uns vinte minutos que voltei do traballo. Antes de subir a casa pasei a mercar cocacola á tenda de Hamid. Cando Hamid peche a tenda ás dez irá á Asociación musulmá de Mile End, na mesma rúa. Ó saír da tenda pasaron dúas louras nórdicas, ou iso supuxen, que tal vez voltaban da universidade. Pola outra beirarrúa, diante da igrexa anglicana, camiñaba un mileurista con garavata e canso despois dunha longa xornada nalgunha oficina da City.  Ao virar, na esquina con Hamlets Way, unha cuadrilla de mozos negros xogaba a amagar golpes de boxeo. Se nos axustamos ao sentido descritivo do multiculturalismo, é dicir, á coexistencia de diferentes etnias e culturas no seo dunha mesma identidade política territorial, entón Mile End, en Londres, é un barrio multicultural. Un lugar no que a complexidade converteuse na norma social.

    No mesmo contexto, a só dúas paradas de metro, está Shoreditch, un distrito que hoxe é para Londres o que foron Camden ou Notting Hill nos oitenta ou o Soho nos noventa, unha meca de artistas e emprendedores do ámbito cultural. Na época victoriana era bastante popular polos seus teatros e tendas, despois mantívose nunha lenta decadencia ata que os bombardeos da Segunda Guerra Mundial relegárono ao esquecemento. Comezou a reverdecer cando nel se instalaron algúns líderes da Young British Artist a finais dos 90, e hoxe a industria cultural entrou de pleno, as galerías máis punteiras da cidade tiveron que abrir sucursais na zona. Pero Shoreditch aínda conserva un aire canalla e cutrelux sometido a un contexto multicultural creativo formidable, que cumpre o seu papel no cambio de patróns estéticos (que aínda na súa maioría responden á invención do gusto do XVIII con Baumgarten e Kant) e na procura de novas estratexias colaborativas moi propias de comezos de século XXI.

    Supoñamos agora que unha obra de arte é un arquivo da acción humana na que poden converxer distintas ideas, crenzas ou tendencias nunha época. Hoxe en Shoreditch temos moitas ideas, crenzas e tendencias coincidindo nun espazo e nunha época. Dáballe voltas a esta idea volvendo en metro, tratando de buscar antecedentes, e concluín, ponédevos o cinto que aquí veñen as curvas, que talvez a primeira vez que se produciu unha concentración artística, urbana, revolucionaria e multicultural definitiva foi hai cinco séculos, nun dos berces da arte, a arquitectura e os xeados que saben a xeado, Florencia.

    Se entras na Catedral de Florencia (6 euros fai un par de anos), camiñas un pouco, e  xiras o pescozo á esquerda, ollarás dous grandes murais separados entre si por uns tres metros, moi semellantes entre eles a primeira vista. En cada un hai un cabaleiro medieval a cabalo retratado de perfil. O primeiro é de Paolo Ucello e nel aparece un cabaleiro hierático, como sacado do conxelador, sobre un cabalo simulado, que semella de madeira. No outro, de Andrea del Castagno, o guerreiro regresa airoso da batalla sobre un animal que trota como trotan os cabalos, que ten uns músculos que responden a uns movementos, a unha anatomía naturalista. Entre ámbalas dúas obras somentes transcorreron 20 anos, entón ¿Como foi posible este salto cualitativo tan grande en tan pouco tempo?

    A comezos do século XV o comercio, e por tanto o diñeiro, a tea, a guita, o parné, a prata, é dicir, os cartos, estaban en Florencia, como hoxe están en Londres, Abu Dabi ou Moscova. Algo antes, no gótico, naceron, dalgún modo, os gremios profesionais (de médicos, xuíces, banqueiros, albaneis, mercadores de la, coiro, seda) que tiveron o seu apoxeo no Renacemento. Estes gremios eran capitaneados por familias, unha nova burguesía moi rica e poderosa que necesitaba a notoriedade e o prestixio que a nobreza adquirira durante xeracións. As batallas entre estas familias polo control político e económico da rexión eran continuas e tamén, por certo, moi crueis  (a caída dos Medici!). Un dos métodos máis eficaces e determinantes para lograr ese prestixio era comprando arte e encargando novos proxectos ás figuras do momento. Que o pobo, pero sobre todo as outras familias, vexa a que artista puiden contratar, ou que palacio puiden levantar. Arte, política, e propaganda, sóanos.

    Os artistas, que xeralmente son uns mortos de fame, sabían que o diñeiro e os mecenas estaban en Toscana, e até alí íanse. En moi poucos anos, nun espazo temporal limitado e nun espazo físico limitadísimo (a parte amurallada de Florencia pódese camiñar de punta a punta en 40 minutos), xuntáronse un numero extraordinario de artistas extraordinarios, e o máis novidoso, que coñecían a obra que estaban a facer os seus contemporáneos, chegados doutros lugares. Influéncianse entre eles, cópianse, promóvese a circulación de ideas, avánzase: nace o Quattrocento, un triunfo da reinterpretación do clasicismo grego e romano, pero tamén, dalgunha maneira, do multiculturalismo.

    Hoxe tendemos (tendo) a caer no ombliguismo do presente e pensar que somos a suma dunha tradición analizada e mellorada, cada vez máis brillante, non sempre é así. Dentro da narrativa decimonónica que se estuda nas facultades de Historia da arte, foron as vangardas do século pasado, máis que calquera outro suspiro posmoderno, as que souberon representar mellor que calquera outro movemento o contexto do que noutras latitudes outras culturas e outros artistas representaban. Ademais foron aqueles homes vindos do frío para patear o pensamento burgués os que máis promoveron a inclusión e interrelación de diferentes continentes pola linguaxe da arte en todo o século XX. O resto, e até hoxe, é unha festa con dereito de admisión.

    Pero entón cal é o activo multicultural no panorama artístico actual? Nin idea. Suponse que os produtores de arte seguen traducindo nunha linguaxe particular unha visión do mundo, moitas veces común ao conxunto da sociedade, e que o espectador aborda, e até pode descifrar, esa experiencia (persoal), pero tal vez cabe destacar un elemento que matizou e salientou nas últimas décadas a idea de multiculturalismo na relación entre artista e espectador, o desenvolvemento das novas tecnoloxías.

    No debate, vaporoso, entre a tensión do local e o global, trenzado pola relación hipercomplexa de culturas, no que a interdependencia dos mercados nun contexto de cambio continuo borrou as fronteiras físicas, o risco máis demoledor do noso tempo é a tendencia á homoxeneización. Deberán ser as novas tecnoloxías, sobre todo internet, un medio que introduciu o consumo inmediato e a divulgación masiva nunha época na que o hiperreal achégase ao hiperfalso, protexidas e reforzadas, porque entón reforzaranse as oportunidades de xustiza entre diferentes identidades políticas e culturais, formando suxeitos políticos que reivindiquen garantías igualitarias ao dereito, clave, á información. 

    Un dereito que nos permite tamén aquí, en Mile End, superar a miopía da experiencia coa que chegamos e adquirir unha perspectiva intercultural que articula as nosas diferenzas, e que conecta ás minorías ás redes máis globalizadas con moita máis eficacia que o intervencionismo das políticas multiculturalistas estatais en función de expresións persoais (pertenza de clase, opción sexual, etc.). Un dereito que nos axuda a comprender a cartografía do outro, aínda que despois, previsiblemente, nos larguemos coas dúas louras nórdicas. Xa quixeramos..
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    Martin Creed en Vigo, hai que ir

    Posted: 22-September-2011, 2:25pm CEST
    Martin Creed. Obras
      MARCO Museo de Arte Contemporánea de Vigo
      Ata o 2 de outubro


    De Martin Creed falei máis dunha vez neste blogue. Aínda se pode ver a mostra Martin Creed. Obras, prorrógase ata o 2 de outubro. Unha boa oportunidade para ver obra do xenio inglés. 




    O proxecto do artista británico Martin Creed (Wakefield, Reino Unido, 1968), comisariado por Carolina Grau, enmárcase no formato de novas producións realizadas especificamente para o MARCO, e supuxo a súa primeira exposición individual en España. Gañador do Turner Prize en 2001, Creed combina a súa faceta de artista co seu grupo de música, formado en 1994.

    Toda a planta baixa do MARCO está ocupada por unha soa obra, que inunda e á vez baleira o espazo expositivo. Work No. 247 Half the air in a given space [A metade do aire nun espazo dado], 2000, consiste en materializar a metade do aire contido nun espazo por medio de globos, modificando por completo a percepción do contorno. Creada por primeira vez en 1998, esta peza adquire nas salas do MARCO unha magnitude completamente descoñecida ata agora, pola súa monumentalidade e polas dimensións das salas. A exposición complétase cun conxunto de obras relacionadas coa música e o son, nunha das salas do primeiro andar.
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    Rita McBride en Madrid

    Posted: 13-September-2011, 1:30pm CEST
    * Rita McBride. Civic citations
    Galería BENVENISTE Contemporary (Madrid)
    Del 15 de Septiembre al 12 de Noviembre de 2011



    Rita McBride (Des Moines, IA, EEUU, 1960), docente en el departamento de escultura de la universidad de Düsseldorf, es conocida por su trabajo en torno a las prácticas escultóricas, campo en el que su obra articula una investigación en torno a lo público y las posibilidades contextuales de la intervención urbana. En este sentido cabe destacar Arena (Witte de With, 1997)?, o la reciente intervención Mae West (Munich, 2011). En Civic Citations ?Benveniste Contemporary, 2011? presentará una serie de trabajos en formato de obra gráfica, escultura y vídeo que entroncan con los procesos de investigación y producción implícitos en su labor pública. 

    Además de los proyectos públicos mencionados su trabajo se puede encontrar en colecciones como FRAC-Bourgogne, en Dijon, Witte de With Center for Contemporary Art, Rotterdam, Kunsthaus de Zurich y Winterthur de Suiza. Así mismo ha expuesto en centros como Witte de With Center for Contemporary Art (Rotterdam), Tate Modern (Londres), Whitney Museum (New York), New Museum (Nueva York), Queens Museum of Art (New York) y Moderna Museet (Stockholm). 

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