El ARQUA, Museo Nacional de Arqueología Subacuática, muestra la exposición De héroes y travesías. Tiempos encontrados, una intervención en su colección permanente con piezas de arte contemporáneo pertenecientes a la colección La Naval, hasta el 30 de junio de 2012.
“Nada como el mar ha generado tanta fascinación, iluminando grandes relatos mientras unía indisolublemente el descubrimiento del mundo al periplo por una historia hermanada con una geografía. Esto ha creado raíces y ubicado discursos, ensalzado héroes y trazado nuevos horizontes, y así hasta nuestros días?”. Con estas palabras y con la alusión a El hombre y el mar de Baudelaire, empieza el catálogo de una particular intervención con retratos contemporáneos dentro de la colección de objetos arqueológicos presentes en el ARQUA.
Con esta exposición se intenta poner un rostro humano tras los descubrimientos ligados a las travesías marítimas desde antaño, generando diálogos con las piezas arqueológicas del museo nacional en un intento de admirar intemporalmente ”arte-factos” dentro de un proyecto en el que las obras de los artistas actuales se reconocen como herederas de una evolución cultural milenaria, mezcla de pueblos y culturas mediterráneas. Pinturas, fotografías y esculturas que recogen la esencia instantánea del hombre actual se camuflan de forma intencionadamente ambigua con las obras de sus ancestros, haciendo un guiño rápido en el que la arqueología cobra sentido como muestra y prueba de una evolución que nos conduce al futuro.
De esta forma, se reaviva la manera en la que contemplamos los restos de la historia, para observar con curiosidad los vestigios de nuestro pasado con la seguridad que nos aporta la distancia a que estamos de cada naufragio. En este periplo lo importante es preguntar qué o quién hay detrás de cada descubrimiento, cuáles son las palabras heredadas y si existe la ilusión de un tiempo y un saber colectivos donde la aventura aún pueda tener lugar. Por tanto, lo que se vuelve relevante es reflexionar sobre el tipo de relato que es posible en nuestros días.
Una narración similar, en la que se interviene en un espacio con unas características determinadas y con una concepción previa con la que hay que dialogar, es la que se ha venido realizando en las tres últimas bienales de Venecia en el Palazzo Fortuny, donde se pretendía establecer la permanencia de lo antiguo generando arriesgadas y fabulosas correspondencias entre distintas piezas separadas a veces por siglos, quedando suspendida la cronología en pos de una ?reflexión? de formas.
De héroes y travesías se sitúa dentro de un tipo de experimentos afines a lo realizado en Palazzo Fortuny, creyendo incluso que se puede recuperar, salvando las distancias, cierta idea de gabinete de las maravillas, desde el que intentar juntar miradas, objetos arqueológicos y retratos actuales, para componer una perspectiva nueva que no distraiga al espectador, sino que haga crecer su imaginación. Porque esta exposición surge de la pasión por compartir y de la ilusión por construir mundos, dejándose cautivar por los personajes de Melville, Verne, Loti o Kipling, pero entregándonos ahora a las tramas que construyen una larga lista de artistas como Martín Chambi, Ángel Mateo Charris, Juan Manuel Díaz-Burgos, César Fernández Arias, Alberto García-Alix, Pierre Gonnord, Claire Harvey, Alberto Korda, Eugenio Merino, Sofía Moro, Muntean/Rosenblum, The Royal Art Lodge, SAM 3, Gonzalo Sicre, Man Ray, Rinus van de Velde o Santiago Ydáñez.
El punto central de esta intervención, como si de “literatura” estuviéramos hablando, es la relación entre lenguaje y realidad. Y la misión asignada a la intervención es la de contribuir a una incesante renovación de esa relación, porque el campo de acción es el mundo por escribir, habitando temerariamente la idea de límite para hallar nuevos vínculos. Quizás se podría recuperar así esa labor del historiador que reivindicaba Foucault en La arqueología del saber, cuando afirmaba que las humanidades se deben a la tarea ?de dar vida a lo que, de otra manera, permanecería muerto?, tarea a la que tan noblemente se entregan los museos.
De esta manera, por encima de cualquier otra consideración, se impone la reflexión sobre la idea de proyecto y cómo la elección de uno en concreto determina un relato y una forma de acercarse a los fenómenos de la historia, concerniendo ahora a las obras de la Colección de La Naval el deseo de hallar insospechadas emociones y crecientes complicidades en un camino orientado a despertar nuevos imaginarios.
Fecha: 20 de abril ? 30 de junio de 2012
Horario: martes ? jueves | 10:00 ? 21:00 | viernes ? sábado | 10:00 ? 22:00 | domingos y festivos | 10:00 ? 15:00
Lugar: Museo Nacional de Arqueología Subacuática
Paseo Alfonso XII, 22
30202, Cartagena