
Los lectores habituales de Días del futuro pasado ya conocen la serie de entradas que he venido dedicando a contar las andanzas de mujeres que, por una u otra razón, se salieron de los patrones establecidos para ellas.
Hacía tiempo que quería reunir estos posts para que los seguidores de la serie pudieran tenerlos todos juntos y, dado que en la editorial Bubok es muy sencillo hacerse un libro a medida, pues aquí lo tienen: Mujeres singulares.
El precio del libro en papel (muy bien editado por Bubok, hay que decirlo) es 10,37 ? más gastos de envío. Pero también pueden descargar antes de forma gratuita el pdf para ver si les gusta. Todo, por supuesto, con licencia Copyleft.
Les dejo con el breve prólogo que he escrito para la ocasión:
“Este libro recopila una serie de posts publicados desde 2005 hasta hoy en mi blog Días del futuro pasado, bajo el título genérico de Mujeres singulares.
Es una serie que surgió espontáneamente. Empezó con los artículos dedicados a Isabel Eberhardt y Alexandra David-Neel -mis dos aventureras favoritas- y en vista de que a los lectores les gustaba leer estas historias y a mí escribirlas, continué con ellas durante años.
Estas mujeres son singulares por varias razones, pero sobre todo porque desafiaron las normas de la sociedad en que les tocó vivir, se salieron del guión establecido para ellas y se desenvolvieron a su aire, haciendo lo que les vino en gana. Nacer, por ejemplo, en la Inglaterra Victoriana no fue un impedimento para Mary Kingsley o Isabella Bird a la hora de lanzarse a recorrer el mundo.
Pero también son singulares porque no han necesitado formar parte de ningún colectivo feminista o de cualquier otro tipo para sentirse libres e iguales a los hombres. Posiblemente las feministas de hoy criticarán a muchas de las mujeres que aquí aparecen tachándolas de individualistas.
No olvido que bastantes de ellas pertenecían a una clase social elevada, lo que sin duda les facilitó alcanzar su independencia, pero otras no fueron precisamente ricas: Ida Pfeiffer emprendió la vuelta al mundo con solo 100 libras esterlinas en el bolso.
Algunas obtuvieron el éxito y sus méritos fueron reconocidos por la sociedad. Otras, como Anne Jane Thornton, pasaron penurias en vano o incluso fueron, como la beata Dolores, quemadas en la hoguera.
Dado que me interesa más la literatura de ficción que la biografía, he incluido sin ningún reparo anécdotas o episodios de dudosa veracidad en los relatos de las vidas de algunas protagonistas. Por ejemplo, la historia de Elizabeth Báthory incluye exageraciones bastante evidentes, así reconocidas por sus biógrafos más serios. Lo mismo puede decirse respecto a la teósofa H.P. Blavatsky.
Para su publicación en papel, he clasificado a estas damas en Viajeras y aventureras, Mujeres en el poder, Creadoras y Místicas e iluminadas.
He modificado algunos textos en relación a la versión original del blog y, en esos casos, he actualizado el correspondiente artículo en internet.
Por último, es obligado dar las gracias a los lectores de Días del futuro pasado. Sin ellos, este libro no existiría.”


Marc Chagall
Chema Madoz
José Saborit


