
Cy Twombly, en 1958. Foto: David Lees/Time & Life Pictures/Getty Image
Con motivo del fallecimiento ayer en Roma del artista norteamericano Cy Twombly (Lexington, Virginia, 1928) queremos hacerle desde nuestra librería un pequeño homenaje al último de los expresionistas abstractos y a un artista que ha gozado y padecido las fluctuaciones y las modas de ese mundo al que venimos llamando arte. Y es que desde su exposición Nueve discursos sobre Cómodo (1963), la crítica estadounidense y, ligeramente la europea, excluyeron de los discursos dominantes a este pintor que tuvo que desarrollar su obra desde 1957 en Italia. Sólo los años, y las nuevas políticas “neocon” de los 80 consiguieron recuperar la figura de un artista, de la que en la actualidad, pocos dudan de su relevancia.
Posiblemente si algo deja Twombly para el recuerdo es una obra honesta consigo misma –lo cual ya es decir mucho–; una sutil evolución de los lenguajes del expresionismo abstracto hacia el posteriormente celebrado concepto del graffiti; y la sutileza de una erudición mayúscula que ha impregnado sus obras, tanto pintura, escultura como fotografía, de continuas referencias a las mitologías clásicas y a la literatura antigua. Su devoción por el grafismo abrió, en cierta manera, al ejercicio de la pintura como escritura, recuperando la pintura como marca, huella, firma imborrable de lo que ya fue…

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