
Este martes en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, haré las veces de anfitrión en un diálogo con Bruno Giussani, director en Europa de la célebre "conference" americana TED y de su archivo web de presentaciones TED Talks. Hablaremos sobre la transformación que está viviendo la conferencia como formato, sobre sus posibilidades para convertirse en una nueva industria cultural, y por supuesto, sobre el uso pionero que TED ha realizado de la Web. Será a las 19:00 en el Mirador y la entrada es libre Estas son mis notas planteando algunos puntos de partida posibles para la conversación.
Ya se llame conferencia, presentación o charla, el formato basado en relatar ideas frente a un público está hoy más vivo que nunca. La explosión del número de festivales, simposios y jornadas, o su uso en el ámbito académico o corporativo, la ha convertido un acto de comunicación cotidiano. Pero la conferencia está cambiando; las posibilidades de los softwares de presentación la están convirtiendo en un acto cada vez más performativo y teatral. Conceptos como el de unconference quieren darle la vuelta a su modelo. Y en los últimos años, el vídeo en Internet ha propiciado la conversión de la charla en un producto de consumo cultural masivo, tan fácilmente distribuible como una canción o un videoclip.
Comunidades Virtuales engendran comunidades presenciales. En "In the Bubble: Designing in a Complex World", John Tackara destaca que la aparición de Internet ha incrementado el tráfico de bienes que circulan por el mundo, y ha supuesto un impulso imortante para la industria de la logística. De la misma manera, la extensa conversación global que mantienen millones de internautas en blogs, foros y listas de correo no ha sustituido a la necesidad de reunirse en espacios físicos, sino que la ha estimulado. El circuito y la industria de las conferencias profesionales, los festivales, simposios y jornadas ha crecido exponencialmente en la última década,como una forma de turismo cultural pero también como una necesidad para cohesionar a los grupos profesionales y de intereses que se establecen en la Red.
La profesionalización extrema de la industria de la conferencia ha creado imperios como la empresa de conferencias tecnológicas O'Reilly, organizadora de eventos como ETech, Where 2.0 y otros, y ha fomentado la existencia de un "star system" de gurús representados por agencias y extremadamente bien pagados. Este proceso, sin embargo, coexiste con un movimiento contrario que reclama volver a encuentros donde mande la espontaneidad, la cercanía, y una vuelta al espíritu de la tertulia. El concepto de unconference, o formatos que se extienden de manera vírica a través de la red como Dorkbot o Pecha Kucha son ejemplos de una sensiblilidad más próxima al "Do it Yourself".
"Powerpoint is Evil" es uno de los mantras más conocidos de Edward Tufte, el célebre experto en diseño de la información. En su ensayo "The Cognitive Style of Powerpoint". Tufte denuncia de qué manera el popular producto de presentaciones de Microsoft impone estructuras y metodologías que acaban siendo fatales para el acto básico de comunicación que supone una charla. La “estética Powerpoint”, identificada con el contexto corporativo donde se emplea cotidianamente, se ha convertido en sinónimo de todo lo que se debe evitar cuando te diriges en público a una audiencia. Sin embargo, la "estética Powerpoint" es un cliché que no representa a los mejores usos posibles del software para presentaciones. Oradores como Lawrence Lessig, un intelectual cuyas ideas presentadas en público son ya inseparables de su estilo y estrategías usando el programa Apple Keynote, representan la evolución y madurez de la conferencia hipermedia. El slideshow como práctica creativa tiene su culminación en sitios como Slideshare, el "youtube de las presentaciones", donde los usuarios suben, comentan y enlazan miles de archivos de diapositivas.
TED fue la primera conference que ha dado el paso de utilizar el video en la web como una oportunidad para transformar el status de la conferencia y convertirla en un producto de consumo cultural. A pesar de ser probablemente una de las citas más elitistas del mundo, su proyecto TED Talks es un modelo que debería seguir cualquier institución cultural que quiera difundir y extender el conocimiento producido por sus actividades. Como archivo de conferencias sobre un tema específico -culturas y ciencias de la innovación-, TED Talks es un recurso muy valioso, pero su posición de referencia reside, sobre todo, en su capacidad para presentar sus contenidos en formatos y lenguajes idóneos para extenderse por la web social y alcanzar un impacto que trasciende ampliamente al de la actividad original.













