En varias ocasiones hemos hablado de cómo muchas veces la publicidad se sirve de técnicas propias del arte urbano para sus campañas de calle, aunque -como hemos dicho también- haya veces en las que determinadas manifestaciones de arte urbano (especialmente las pegatinas) recuerden a las más agresivas campañas publicitarias.

Ello consigue no sólo que el consumidor en potencia pueda preguntarse de qué va la cosa y "cierre el círculo", asociando posteriormente lo que ve a una marca, ya en presencia del anuncio en sí, sino también -ya ves tú- que los aficionados al arte urbano andemos devanándonos los sesos sobre si determinada pegatina es la nueva creación del artista urbano de turno o del agresivo creativo de turno. Es lo que me ocurrió a mí con estas manos: las asocié primero al arte urbano, para descubrir después que correspondían a una campaña publicitaria, ya no recuerdo si de una aerolínea de bajo coste o una empresa de telefonía. (¿Alguien?) la de Mas Móvil (gracias por la pista, Raúl).

¿Qué me llevó al error? Además de mi natural obsesión por el tema, el carácter anónimo de la pegatina (en ninguna de ellas hay rastros de la marca), los soportes de calle elegidos (a menudo compartiendo espacio con formas de arte urbano) y el formato.
Ahora falta que aparezca alguien y me recuerde a qué campaña concreta pertenecen las manitas...RSS/Suscripción

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