El viernes pasado por la mañana escribí aquí mismo que la semana que comienza este lunes hablaría del paso de
Neko,
Nuria Mora,
3ttman,
Sixe,
Spok y
Suso33 por el
stand de El País en ARCO. El viernes por la tarde, con la cabeza como un bombo por la saturación de tanto arte entre cuatro paredes, pero también (y tal vez sobre todo) por todo lo dicho y escrito allí donde echaba el ojo y el oído, fuera la prensa, la red en general o la calle en particular, sobre lo correcto o incorrecto, adecuado o inadecuado, verdadero o falso, brillante o despreciable, comprado o vendido (y así podríamos seguir hasta el infinito y más allá) de la presencia de estos cinco artistas (y no he dicho urbanos) en ARCO; saturado, digo, por todo esos juicios, de distintos valor y procedencia, decidí que no merecía la pena hablar de ello y que lo mejor era dejarlo pasar y escapar de todo ello volviendo a (y quedándome en) la calle. Pero mira, al final aquí estoy.

El miércoles a mediodía llegué a ARCO. Iba solo, pero enseguida encontré a viejos conocidos que amenizaron el par de horas que estuve allí. Me interesaba ante todo ver el stand de El País. Lo vi, y vi cosas distintas: recordé la calle en las propuestas de Neko y 3ttman, que en cierto modo parecían decir "esto es lo que hacemos y os lo hemos traído", pero no vi la calle en absoluto en las propuestas de Sixe, Nuria Mora o Spok (porque el vínculo con la calle parecía reducirse a materiales y técnicas). No vi la calle, pero tampoco me importó. No menciono la propuesta de Suso33 porque me pasó desapercibida y reconozco que no le presté demasiada atención (el tema vídeo siempre me ha dado bastante pereza).

Evidentemente, no dejé de plantearme qué sensaciones o sentimientos me provocaba la presencia de aquellas obras y aquellos nombres allí, en ARCO, no ya entre cuatro paredes, lejos del contexto en el que desde hace diez años vengo disfrutando de las propuestas de algunos de ellos, sino en ese supuesto lugar de referencia para el arte contemporáneo en España, lleno de galeristas, coleccionistas, aficionados, periodistas... que probablemente nunca (y sé que generalizar está muy feo) habían visto el trabajo de calle de Nuria Mora, Sixe, Spok, Suso33 o Neko más que aquí y allá, sobre papel o sobre la pantalla de un ordenador. Como mucho. ARCO, una feria entre cuyos colaboradores institucionales está el Ayuntamiento de Madrid, responsable de ejecutar la criminalización del graffiti y el arte urbano mediante las sanciones a los artistas y el mediante el borrado de sus obras.Ahí noté un pequeño pinchazo, pero pensé que yo no tenía nada que decir al respecto. Nada de ello había sido decisión mía. Y aun así, me fui de ARCO con una sensación agridulce.

Por si esto fuera poco, conocer personalmente a la gente que hace arte en la calle implica escuchar sus opiniones (siempre respetables, compartidas o no), y ser un apasionado de esto supone leer lo que se publica al respecto. El viernes asistí al coloquio que se celebró en Caixa Fórum, en el que intervenían Sixe, 3ttman y Spok. Me acerqué sobre todo por ver si conseguía despejar la cabeza, pero tampoco me ayudó demasiado. Tampoco la inauguración de la exposición
Las 7 diferencias, en
Ink & Movement ayudó (de nuevo siete artistas que trabajan a menudo en la calle exponiendo obra en una galería) , aunque algunas conversaciones sí me empujaron bastante a levantarme el sábado por la mañana pensando que en realidad yo lo que quería era seguir fotografiando y hablando de lo que Nuria Mora, Neko, 3ttman, Sixe, Spok, Suso33, Rosh, E1000, Eltono, DosJotas, Alberto de Pedro, Nano4814, Remed y tantísima tantísima otra gente, con nombre o sin él, hagan en la calle, para todo el mundo. Conseguí alegrarme de que cualquiera de ellos pueda tener una carrera como artista (no he dicho urbano), no hacerlo sería absurdo e injusto, pero lo que me dará la vida será poder seguir viendo cómo se desenvuelven en la calle. Es cosa suya seguir haciéndolo, y probablemente los demás tengamos poco que decir al respecto (y sí, lo sé, generalizar está muy feo).

















