Recuerdo e mis principios que tampoco quería vender ,mi obra en aquel tiempo era muy reducida,no me refiero a tamaño sino al número de piezas, y pensaba que vendiendo una pieza la exposición o la serie se me iba a quedar coja, creía que las obras eran demasiado importantes y prefería no desprenderme de ellas, ahora me siento incómodo cada vez que se me acumula la obra en el estudio, hay que darle salida para poder renovarse, luego siempre hay algunas piezas que decides conservar y no vender por alguna razón técnica o sentimental, pero coincide en mi caso que no son las más atractivas para el público, por otra parte el problema de acopio se agrava cuando trabajas tambien con escultura, como es mi caso.


Chema Cobo
Marc Chagall
Chema Madoz


