La pintura no es una profesión estable, lineal, constante, es una profesión con sus subidas y sus bajadas, con momentos muy buenos y momentos en los que puede uno rozar el fondo del pozo.
Es muy distino de esos trabajos en los que tienes tu sueldo fijo, lo haces tengas ganas o no....y tus cabreos, se basan bormalmente en si el capullo de tu jefe te ha subido tres euros menos que a pepito, que normalmente se toca las narices y tu, que trabajas como una mula...es decir las chorradas típicas diarias. Pero este oficio que hemos elegido, que puñetero es.
En los meses pasados, me he planteado constantemente si me ha merecido dejar todo, entregarme hasta límites que nunca antes había llegado en nada a la pintura. Logicamente, cuando uno apuesta todo, siempre piensa que es imposible que no salga, pero cuando uno está en ello, se da cuenta de la cantidad de factores ajenos a ti que empiezan a formar parte de tu futuro, o peor aún , que ni siquiera forman parte de tu futuro. Uno ve los millones y millones oficiales que se dedican a comprar arte, pero se da cuenta de que si no cumples unos requisitos mínimos(especialmente de amigismo), dificilmente tocas algo de eso, pero como todo es una rueda, si no tocas de ese dinero, tampoco pasas al siguiente escalón y así, los pintores que todo lo basamos en nuestra mejor o peor pintura, las pasamos realmente mal.
Bien, en estos meses que he pasado preguntandome constantemente si me mereció la pena tomar la decisión de todo por la pintura, solo he encontrado respuestas positivas, pero entonces¿por que coño he estado tan jodido?







