AMOR, DEVOCION Y ENTREGA.
Hermano, una cosa que tengo que decirte es que tienes que ser libre. Debes olvidarte de lo que te inscrustaron en el colegio, la universidad y la familia, los tres ámbitos del mundo enfermo.
El bebé en la cuna está feliz: baba-wawa, baba-wawa, sin fines ulteriores o premeditados. No empujes el río.
Pinta. El pintar es un acto de amor. Ama.
Toma una hoja de papel e ilústrala con sumo cariño; algo lindo y puro, baba-wawa, y guárdala en un cajoncito. Los años pasan y la verás: encuentra el Camino (Tao), quizás una mujer y un hijo, quizás un gran emprendimiento… Viaja la vida amando la lealtad de lo sincero, lo que acontece por sí mismo (tzu-jan) así, espontáneamente, no hay tardanza. Entra en el mundo de la plástica. El arte conjura todo, hasta la enfermedad, la desgracia e incluso la muerte. No tiene fin. Después del pan es lo único imprescindible, decía Elie Fauré.
Evoca tu cariño o tu dolor.
En este planeta hay mucha gente sufriendo mucho cuando la mayor riqueza es sólo de unos pocos. Lo que hay da para que todos seamos felices o tan siquiera podamos vivir dignamente: el mundo está dividido en su entramado social por la fuerza y la explotación, y la mentira está ya organizada e institucionalizada.
Poder amar la belleza y representarla es un don santo.
Inclínate hacia la Naturaleza, no trates de domesticarla como te domesticaron a tí… ¡Libérate!
Paz Hermano,
HENRY VIII.








