Sé que no leo cuanto todo y sé que esto ya está dicho más amplio y mejor, pero, no por eso me quedo más tranquilo y este es el asunto, la falta de tranquilidad en el arte.
Con tranquilidad no me refiero a la muerte de la pasión, la frialdad, o algo semejante.
La voragine posmoderna porque en realidad es lo que es me turba, el bombardeo del diseño, gráfico sobre todo, me agobía, la publicidad, el ruido de la red...y, a quien pudiese pensar que no me gusta todo esto, claro que me gustan unas cosas y otras no y me encanta la diversidad que hace del paisaje humano un todo cambiante como el paisaje natural y que de hecho es parte del mismo, pero, el tema es la velocidad, es el afán de novedad, la voluntad original esa enorme mentira...
Me acercaron un libro de considerable tamaño italiano sobre preparaciones para óleo que es todo un clásico y la verdad no es que vaya de apologista de las técnicas antiguas, seguro que cientificamente hablando las técnicas actuales son más estables, menos las del dichoso pescado de Hirst, pero la cuestión es que quién coño se pone a imprimar telas a día de hoy con sistemas que pueden tardar 8 meses¡¡ en estar a punto y no por no hacerlo
ya que se puede hacer vida e imprimar si no por la magnitud de tiempo a emplear.
En arte japonés se contempla la fugacidad objetual del arte, una especie de antiresiduo fluxiano, aunque luego se hace lo contrario, conservar por y con todos los medios, pero eso tampoco tiene que ver con la vorágine ansiosa del "nuevismo"...
A qué pensais que se debe el asunto?, qué creis que lo genera?; falta de trascendencia en las obras, mercado, influencía de la vida cotidiana, despreocupación reflexiva, los programas de compresión...
...O soy yo que estoy nervioso...
Un saludo desde la lentitud.

Jose Benlliure, Josep Reneu, Jol Mestre, Equipo Crnica,...
Sigfrido Martn Begu
Waltercio Caldas, Joaqun Torres-Garca, Cildo Meireles, ...


