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Monográficos de arte contemporáneo

Crítica de arte, noticias, exposiciones, catálogos, textos y libros de artista.


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2007. Las artes de Corea del Sur en España. Un balance.

VV.AA.



El pasado 2007 ha conocido una proliferación de actividades culturales tales como exposiciones artísticas, ciclos de cine e iniciativas editoriales que ha perseguido difundir en nuestra sociedad la realidad cultural de Corea del Sur, un estado surgido de la división en dos bloques de Corea tras una guerra civil (1950-1953) que constituye el último vestigio de la Guerra Fría, y cuya fascinante cultura, aun superficialmente, permanece aún ignota para la mayoría de los ciudadanos occidentales.

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El mes de febrero de 2007 marcó el inicio de esta intensiva embajada cultural surcoreana en España. Corea fue el país invitado en la edición de la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) en 2007 (del 14 al 19 de febrero), siendo el primer país asiático en recibir esta atención. Coincidiendo cronológicamente con esta iniciativa se presentaron diversas exposiciones en diversos espacios artísticos, tanto institucionales como comerciales de Madrid. Si, como la prensa recogió, el éxito comercial del arte surcoreano expuesto en las diversas galerías presentes en ARCO fue inmejorable, la representación de la realidad del arte contemporáneo coreano estuvo marcada por su multidisciplinaridad.

Resultaría desacertado caracterizar el conjunto de esta muestra con unas gruesas pinceladas. Sin embargo, es posible hallar en la obra de muchos de los artistas cuyo trabajo ha sido mostrado en estas propuestas el desarrollo de algunos argumentos comunes. En primer lugar, puede apreciarse que gran parte del arte coreano presentado a lo largo del pasado año en España ofrece una visión imaginativa y alegre. La fantasía infantil parece haber sido vindicada, cuando no directamente apropiada, por muchos de los jóvenes artistas surcoreanos en obras plásticas figurativas de carácter no naturalista y de brillante colorido. Así, figuras de cuerpo muy esquematizado y rostro similar al del sol sonriente, al modo en que los pintan los niños, protagonizan las pinturas acrílicas y las instalaciones escultóricas de Kwon Ki-soo (representado en ARCO por la galería Park Ryu Sook). Del mismo modo, la ingenuidad gráfica, caracterizada en su caso por la distorsión simbólica de la escala constituye el rasgo más significativo de la obra pictórica de Park Hyung-jin (representado en ARCO por la galería Rho). Por su parte, Kim Yeun-hee (Madrid, galería Formato Cómodo) ha realizado una instalación suspendiendo del techo un conjunto de barquitos de papiroflexia empleando como material filtro de gelatina translúcido de diversos colores. Y Jung Yeondoo (Madrid, galería Espacio Mínimo) ha partido para su trabajo de diversos dibujos infantiles recogidos en diferentes centros educativos de su país, que posteriormente ha recreado con actores adultos, para lo que asimismo ha recurrido a diseñadores y sastres con el fin de que tradujeran con verosimilitud las fantásticas distorsiones de la imaginación infantil.

En segundo lugar, un rasgo significativo del arte coreano presentado el pasado año en España se constituye en respuesta a la intrusión de los modos occidentales, mediante sus iconos y sus referentes, en el arte coreano. Cuestión en absoluto marginal en una realidad marcada en muchos casos por la emigración o el establecimiento de algunos de los artistas coreanos más conocidos en diversos países occidentales. Circunstancia que, al tiempo, facilita la difusión de su propia obra en estas mismas sociedades. Y así ocurre ya en el caso del más célebre de los artistas coreanos contemporáneos, Nam June Paik [ 1 ], quien, nacido en Seúl en 1932 (murió en Miami en 2006), estudió en Japón a comienzos de la década de los cincuenta, y se estableció en Alemania a mediados de la misma con el objeto inicial de formarse en música electrónica. La residencia en el extranjero es algo que Paik comparte con el resto de los creadores surcoreanos que habían expuesto recientemente en España, como Suh Do-ho, quien expuso en Madrid (galería Soledad Lorenzo) a comienzos de 2004 sus desplazamientos líricos y aun humorísticos sobre la idea del hogar, y que fijó su residencia adulta en Nueva York. Del mismo modo, Won Ju Lim o Kim Sooja viven en Estados Unidos. La primera, Won Ju Lim expuso individualmente una gran muestra en 2005 en el Domus Artium 2002 (DA2) de Salamanca y su obra formó parte de la colectiva Barrocos y neobarrocos (celebrada en tres distintas sedes de la misma ciudad, incluyendo, asimismo, el DA2, entre finales de 2005 y comienzos de 2006). Kim Sooja intervino, en el segundo trimestre de 2006, en el Palacio de Cristal del Parque del Buen Retiro de Madrid (espacio en el que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía desarrolla una actividad de instalaciones y de proyectos de lugar específico) recubriendo la integridad de la estructura vidriada del edificio de una película de difracción traslúcida que, a modo de filtro, pervierte la luz en haces de colores. Al mismo tiempo, alfombró el conjunto de su superficie con espejos, un efecto que multiplica la levedad de un edificio inspirado en el Crystal Palace de Joseph Paxton.

El arte creado por artistas surcoreanos emigrantes ofrece entre sus núcleos temáticos el del desplazamiento o el de la deslocalización, argumentos muy presentes en las artes contemporáneas marcadas por el tránsito ciudadano vertiginoso y múltiple, el auge de los procesos migratorios o los propios mecanismos de distribución del arte contemporáneo a través de grandes ferias o bienales internacionales. Así, Suh Do-ho recrea a tamaño natural arquitecturas e interiores domésticos con seda, algo que significativamente realizó en 1999 (en su obra Seoul Home) tomando como modelo su casa familiar en Seúl, tan lejana. Kim Sooja, por ejemplo, ha procedido a la grabación de diversos vídeos en localidades muy distantes permaneciendo con una misma actitud de espaldas al espectador, ya en pie, como en su obra A Needle Woman (1999-2001), realizada, entre otras localidades, en Ciudad de México, Tokio, Shangai o Nueva York, ya sedente y pidiendo limosna en A Beggar Woman (2000-2001) en Ciudad de México, o El Cairo. La idéntica posición de la modelo, la propia artista, parece acentuar las diferencias de los entornos habitados efímeramente por ella [ 2 ]. Won Ju Lim procede a la elaboración de arquitecturas a escala con pequeños paneles de plexiglás translúcidos, sobre los que en ocasiones proyecta vídeos que desestabilizan la firmeza compositiva de sus volúmenes cúbicos o paralelepípedos. Pero existen otras maneras de enfrentarse a la deslocalización, como ejemplifica el sentimiento de la ansiedad por la intrusión la obra Error de Osang Gwon (2005-2006, técnica mixta, 185 x 118 x 128 cm, que mostró en ARCO la galería Arario), una reconstrucción a tamaño natural de un joven mediante fotografías que reproducen los detalles de su modelo, y en la que todos los referentes, desde los logotipos de las marcas de moda de las bolsas de papel que lleva en sus manos a los libros que se han desparramado a su alrededor al romperse estas mismas bolsas (los vademécum comerciales de una omnipresente editorial), son occidentales (alguno, significativamente, en edición japonesa).

Decíamos que, coincidiendo con la celebración de ARCO, diversos espacios institucionales han ofrecido muestras del arte surcoreano. Así, por ejemplo, se celebró en La Arquería de Nuevos Ministerios una colectiva dedicada al diseño, Reinicio: Nueva oleada del diseño coreano comisariada por Kim Sang-kyu. En la Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid se celebró la exposición Buscando la raíz. Historias coreanas al desnudo, una muestra que recuperaba un proyecto expositivo dirigido por Ahn Mihee para la Sexta Bienal de Kwangju (2006). En ella se apreciaron ejemplos de instalación, una práctica muy difundida entre los artistas surcoreanos, como la decoración sinuosa con cinta adhesiva negra que continúa en la pared y el suelo y que alcanza a las escaleras de la sala en la que se expuso realizada por Kwak Son Kyong. En la misma colectiva, Choi Min Hwa, se apropia de fotografías que muestran el exterminio nazi durante la Segunda Guerra Mundial, las consecuencias de la utilización del napalm en Vietnam por el ejército de los Estados Unidos, o la Guerra de Corea, imágenes que titula con el nombre “Siglo XX” seguido de la fecha en que fue tomada la instantánea empleada como fondo, lo que confiere una visión muy pesimista de la historia reciente pese a la apariencia amable o decorativa del óleo que aplica sobre las reproducciones fotográficas. Es común en la literatura oriental de carácter edificante encontrar un ejemplo de excelencia y compromiso en la obra de ceramistas que, insatisfechos con sus creaciones, las estampan contra el suelo. Lee Kyungsoo, asimismo presente en ARCO (galería One and J.), ofrece en la exposición Buscando la raíz sus rescates de los fragmentos de las creaciones de un maestro ceramista que destruye sus piezas que considera inapropiadas y los encola con pan de oro haciéndoles, al tiempo de ofrecer un aspecto heterodoxo muy alejado de la sensibilidad tradicional, susceptibles de cumplir la función para la que el artesano las ideó: servir de jarrones.

Sin duda, la exposición más ambiciosa de este programa se dedicó monográficamente a la figura de quien es considerado como el padre del arte videográfico, Nam June Paik, un papel central que asimismo afirmaba una exposición seminal como Primera generación. Arte e imagen en movimiento (1963-1986), una muy dilatada exposición retrospectiva celebrada el pasado año en el MNCARS en torno a los años primeros del desarrollo de estas prácticas artísticas y en cuyo catálogo el lector puede encontrar un sugestivo ensayo dedicado a Paik por Wolf Herzogenrath [ 3 ]. La exposición Nam June Paik y Corea: de lo fantástico a lo hiperreal ha sido la primera gran monográfica dedicada a Paik en Europa tras su muerte. Forzados por el límite de este artículo, nos limitaremos a destacar que en ella pudieron contemplarse grandes conjuntos de aparatos de televisión activos que forman estructuras de reminiscencias arquitectónicas, como Dolmen (1995), o figurativas, como Turtle (1993), el que recrea con luces un elemento mítico de las culturas de Extremo Oriente y muy presente en su ingente producción: la tortuga. Del mismo modo, se mostraron ensamblajes de componentes electrónicos que configuran androides, como Tangun como rey escita (1993). La exposición se ocupó, asimismo y sensiblemente, de los motivos que Paik reelaboró de su cultura original, como demuestra entre otros aspectos el capítulo dedicado a su relación con Joseph Beuys y su común interés por las prácticas chamánicas [ 4 ].

Ya en un marco independiente de las concomitancias de ARCO, una de las iniciativas más acertadas en torno a la difusión de la cultura surcoreana se celebró en Madrid durante tres días en el Museo de la Ciudad (del 9 al 13 de octubre), por iniciativa de la Embajada de la República de Corea en España en la que se ofrecía el trabajo de maestros coreanos de la ciudad de Jeonju. El acierto estribaba en combinar muestras de artes tradicionales, como abanicos confeccionados con el papel tradicional coreano (hanji) y seda, ajuar doméstico (desde cajas extraordinariamente labradas para las nupcias, vajillas de madera lacada) mobiliario (puertas, biombos tocadores), instrumentos musicales de cuerda (como el geomungo y el gayageum) y obras textiles, con producciones contemporáneas [ 5 ]. De estas últimas, destacaba la magnífica instalación pictórica y textil del artista establecido en Chicago, Ahn Hyong Nam. Su obra, Nic-o-demus se constituye en un elemento escultórico, una figura masculina agachada de la que mana, como un curso envolvente, un largo lienzo que ha recibido una profusa decoración pictórica al óleo de carácter figurativo (el mismo personaje neotestamentario, Nicodemo, que intenta consecutivamente la tarea de incorporarse desde el suelo) [ 6 ] y un sensible carácter de acción que relaciona la obra de Ahn con las prácticas caligráficas orientales tanto como con el expresionismo abstracto norteamericano, por el que siente una particular atracción desde sus años de formación artística.

Con todo, la producción cultural mejor exportada de Corea del Sur es su cinematografía reciente. Pese al desconocimiento de su cine anterior y el desarrollo de una muy nutrida producción mimética y comercial, lo cierto es que algunas de las más alentadoras, poderosas, perturbadoras, líricas y extraordinarias películas de los últimos años han sido filmadas en Corea del Sur por creadores como el longevo y extraordinariamente prolífico Im Kwon-taek (que ha filmado su centésima película recientemente), Kim Ki-duk, Park Chan-wook, etc. Diversos ciclos se han ofrecido en distintas ciudades españolas el pasado año. A este respecto, 2007 ha conocido la publicación de un número doble (núms. 55-56), muy prolijo, de la revista especializada Nosferatu (en junio de 2007, coordinado por Roberto Cueto y Juan Zapater), en la que junto a artículos monográficos dedicados a algunos de los más importantes cineastas surcoreanos, se incluyen reflexiones sobre el desarrollo en Corea del Sur de diversos géneros cinematográficos, así como contribuciones que contextualizan social y culturalmente estas producciones [ 7 ]. Del mismo modo, en Madrid, y dentro de los actos celebrados en las concomitancias de ARCO, se organizó una programación de cine surcoreano con sendas integrales dedicadas a Kim Ki-duk [ 8 ] (en Filmoteca Española) y Hong Sangsoo [ 9 ] (Casa Encendida), junto a una selección de largometrajes de diversos directores, asimismo en Filmoteca Española.

Finalmente, y como instrumento privilegiado para el acercamiento a la cultura española de la realidad coreana, 2007 ha conocido la publicación de la primera gramática coreana publicada en España. Kim Hye-Jeong, profesora de lengua coreana en la Universidad de Salamanca, ha sido la responsable de la elaboración de Coreano para principiantes (Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 2007), un sucinto manual que permite con claridad acceder a los rudimentos de la gramática coreana y que, por su naturaleza, no ha sido acompañado de un instrumento de comprensión fonética, una de las particulares dificultades en el estudio de esta lengua.


1 A lo largo de este escrito se ha conservado en la transcripción del nombre de los artistas su orden original (apellido seguido del nombre propio). Así ocurre en todos los casos a excepción de, precisamente, Nam June Paik, quien occidentalizó el orden de la identificación.

2 Una serie fotográfica realizada en 2001 por Jung Yeondoo (algunos de cuyos ejemplos mostró en ARCO la galería coreana Kukje) presenta una estrategia similar al presentar dos fotografías en paralelo. En el centro de la composición se ofrece el retrato de un mismo personaje con una escala y posición idénticas. Lo que cambia es el decorado y la vestimenta de la figura. Ambas imágenes guardan relación, pero en ellas la posición social del retratado varía sensiblemente. Así, en Bewitched Nr 1 (2006, fotografía, 150 x 120 cm) un joven oriental es empleado de una gasolinera y en el segundo caso, un automovilista. Si en la primera sujeta en la mano izquierda un surtidor de combustible, en la segunda ostenta una copa que le identifica como triunfador. Ambas imágenes muestran, respectivamente, la realidad del empleado y el deseo del soñador. En otro ejemplo, Bewitched Nr 10 (2006, fotografía, 150 x 120 cm) un joven occidental sirve de camarero en un exclusivo restaurante, junto a su doble, celebrado guitarrista en un estiloso café concierto.

3 Wolf Herzogenrath: “El nómada dentro de la red global”, en Primera generación. Arte e imagen en movimiento (1963-1986). Madrid, MNCARS, pp. 293-304. El artículo supone una versión reducida del que se ha incluido en el catálogo de la muestra Nam June Paik y Corea: de lo fantástico a lo hiperreal. Vide Wolf Herzogenrath: “El nómada oriental y occidental en la red global”, en Nam June Paik y Corea: de lo fantástico a lo hiperreal. Madrid, Fundación Telefónica, pp. 227-242.

4 Para el estudio del chamanismo coreano, vide WALRAVEN, Boudewijn: Songs of the Shaman. The Ritual Chants of the Korean Mudang. Londres y Nueva York, Kegan Paul Internacional, 1994.

5 Los maestros fueron invitados a concurrir a la exposición y algunos incluso realizaban su trabajo a la vista de los visitantes. El proceso de producción del papel hanji, universalmente apreciado por sus intrínsecos valores plásticos a causa de la irregularidad de su veteado, era uno de los más gratos. La jornada de clausura, contó, asimismo, con la elaboración admirada de un gigantesco plato de cocina tradicional, el bibimbap, cuyos ingredientes (previamente elaborados) fueron mezclados en un enorme cuenco de madera tallado en una sola pieza en presencia de los asistentes, quienes seguidamente pudieron degustar el plato. La Embajada de Corea ha despedido el año con una última exposición (diciembre), en esta ocasión en el interior de su mismo recinto. Concretamente, y a beneficio del Colegio Coreano en Madrid (centro de encuentro de los ciudadanos surcoreanos residentes en Madrid y donde se imparten clases de la lengua coreana a españoles adultos), del maestro grabador Duck Sung Kang, afincado en España desde hace dos décadas, y en cuya obra convive la presencia estilizada de elementos vegetales, muy común a la experiencia en Occidente de la plástica oriental, junto a usos matéricos de gofrado y aun formales aprendidos del informalismo europeo y norteamericano (particularmente, en algunas de sus obras, de los vastos campos pictóricos planos de Robert Motherwell).

6 Nicodemo era un fariseo de elevada posición. El motivo pictórico de la obra de Ahn, acaso represente la ilustración de los versículos, “lo mismo que Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, el Hijo del hombre tiene que ser levantado en alto, para que todo el que crea en él tenga vida eterna” (Jn 3, 14-15).

7 Vide, asimismo, el número doble (36-37) de esta misma publicación (agosto de 2001) dedicado a las “Nuevas miradas del cine asiático”, y en concreto, los capítulos “Corea del Sur” (de Guiseppe Gariazoo; ibid., pp. 137-146) y las cinco entradas correspondientes a sendos cineastas coreanos incluidas en “Miradas de Oriente. Sesenta y cinco realizadores contemporáneos” (de Alberto Elena; ibid., pp. 160-188). Hasta la publicación del citado número extraordinario de Nosferatu (junio de 2007), la única monografía editada en España sobre la reciente cinematografía surcoreana consistía en un volumen colectivo editado por Alberto Elena con motivo de la retrospectiva dedicada por el Festival Internacional de Cine de las Palmas a esta cinematografía en su edición de 2004. Cfr. ELENA, Alberto (ed.): Seúl Express 97-04. Las Palmas, Festival Internacional de Cine de las Palmas y Madrid, T & B Editores, 2004.

8 Nacido en 1960, hasta el próximo estreno de su decimocuarto largometraje, Breath, con sus trece largometrajes precedentes, Kim Ki-duk ha construido un realismo lírico perturbador enriquecido con giros inesperados de intensidad, belleza y violencia poéticas que rivalizan con los productos cinematográficos surrealistas. Con su obra más popular, Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera(Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom, 2003) ha logrado por el Budismo lo que ningún peplum ha conseguido jamás por el Cristianismo.

9 Nacido en 1961, con sus siete largometrajes, Hong ha cimentado una cinematografía costumbrista ambientada en la Corea contemporánea marcada temáticamente por la soledad o la impotencia. En sus películas, protagonizadas por intelectuales (en su mayor parte, personas relacionadas con el mundo del cine, pero también por profesores universitarios o escritores) abundan las infidelidades (a menudo frustradas por el ansia o el alcohol). La peculiar estructura narrativa que divide sus obras en dos o más partes, contribuye a subrayar el desencuentro personal de sus protagonistas. Sus argumentos se encuentran plagados de dobleces, de repeticiones en las que cambian los nombres propios, pues, como mantiene el protagonista, un director de cine, de su última película, Woman on the Beach (2006), los hombres repetimos en nuestras vidas imágenes que han sido dejadas en nuestra mente por otras personas.

Julio César Abad Vidal

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