|
El lobo digital devora a Polaroid
|
|||
< Clic para ampliar | Volver al
texto |
|||
| Que los tiempos avanzan una barbaridad no hay duda. Y, claro, de que ese avance se está comiendo iconos nacidos de la revolución industrial tampoco hay duda. Polaroid ya no fabricará más sus famosas películas para fotografías instantáneas. La noticia ha dado muchas vueltas. El portal de subastas ebay hace el agosto comisionando por todos los elementos relacionados con Polaroid que salen a la venta en estos días de caza y captura para nostálgicos tecnológicos. Todo un arrebato de melancolía.
Polaroid nació de la unión de ciencia y talento creativo. Edwin H. Land, científico e inventor y, a su vez, fundador de Polaroid asombró al mundo en 1947 presentando ante la Sociedad Óptica Estadounidense la primera fotografía instantánea: una cámara que revelaba y positivaba la imagen en tan solo 60 segundos. Pero, detrás de este invento que a día de hoy está muriendo, hay una importante iniciativa de popularización estética. Según Barbara Hotchcok, conservadora de la colección Polaroid, Edwin Land, “creía en el potencial creativo innato de la fotografía instantánea y pensaba que había muchas personas con inclinaciones a las que les encantaría el nuevo sistema”. Toda una declaración de intenciones muy al estilo de “todos artistas”. Esto puede abrir otra vía de indagación: ¿nació la polaroid como un elemento de difusión estética de clase?
Según avanzaba el tiempo, sobre 1950, un entusiasta artista, llamado Ansel Adams, fue el encargado de comenzar a comprobar el alcance de la nueva invención fotográfica. Comenzó retratando parques naturales, paisajes, para equipararla a la gran fotografía norteamericana de la época. El tamaño no importaba. Era una manera ‘comunicacional’ de que se produjese la sensación entre su público objetivo de que una instantánea de Polaroid valía lo mismo que una obra de creadores como Brett Weston, Edward Weston o Eugene Smith, entre otros. El resto ya es historia. La fabricación de estas máquinas hacia 1960 y 1970 era monstruosa. Además, comenzó a ser una herramienta muy útil para algunos artistas. Para unos como modo de creación directo, para otros, como una especie de rareza o cara B de sus obras.
Lucas Samaras, por ejemplo, retocaba sus Polaroids, sus autorretratos con óleo y estiletes. El gran Robert Rauschenberg, sin ir más lejos, pintó sus fotos de 50x60 en blanco y negro usando una tira de emulsionante, dejando el resto de la foto sin emulsionar durante unos días. La superficie no emulsionada comenzó a oxidarse y esa parte se fue tornando sepia, se tornó algo vivo. Otros pinchaban con agujas…o quemaban mucho las exposiciones. Es decir, ya no era una cámara, era una mezcla de cámara de maravillas creativa y cámara convencional.
Muchos son los artistas y no tan artistas que han utilizado este aparato para crear. Como las posibilidades son infinitas, encontramos muchas variantes dentro de estas instantáneas. Creadores como Andy Warhol o Basquiat no sólo las utilizaban para crear ex novo, sino que les servían casi como autoexploración. Los autorretratos en Polaroid constituyen casi un género. También podemos encontrar la tendencia a crear diarios íntimos. La apariencia técnica de la polaroid desprende algo duro, tierno y poético a la vez. Muy válida para la "confesión estética". Es tan válida para retratar a la familia como para retratar una escena sórdida a lo Nan Goldin en sus diarios. Vamos, que los punks estaban encantados con las Polaroids. Posibilidades múltiples. Incluso el gran Helmut Newton realizó alguna que otra.
Obviamente no sólo quedó entre manos de artistas esta máquina. Se popularizó tanto que era ideal para las reuniones familiares antes de que apareciese lo digital. A día de hoy, con la creación de los famosos bancos de imágenes públicos, es decir, una de las redes sociales (¿o comerciales?) se ha popularizado entre ciertos sectores ligados al amateurismo artístico la aportación infinita de polaroids. Incluso hay programas de software que recrean las fotos este peculiar estilo. Un ejemplo: si se introduce en Flickr ‘Polaroid’ salen 270.748 resultados; si se introduce en Google: 28,300,000 datos y, si se coloca en Msn da: 17,100,000 datos nada más y nada menos...
Y en estos días nos dicen que la polaroid muere. El Director de Operaciones de Polaroid Tom Beaudoin, dijo que la empresa está interesada en licenciar su tecnología a otra compañía que pudiera ofrecer suministros a los consumidores fieles a Polaroid. Si eso no ocurre, los usuarios tendrán que encontrar una tecnología alternativa, porque los consumibles que la compañía tiene previsto fabricar sólo durarán hasta el año que viene.
O sea, que el lobo digital ha llegado. Pero no devorará a Polaroid, bueno, mejor dicho, no a su estilo crudo y poético. Se puede morir la máquina pero no ya el estilo…¿o la tendencia? Qué lío...veremos.
cat
|
|||
|
| << | 1 | ... 1 Página/s | >> |
