A comienzo de los años 80, Ximo Aldás desarrolla un intenso trabajo pictórico enmarcado en la onda del Pop Art. En esas primeras obras encontramos ecos de Rauschenberg, Lichtenstein, Hockney o Wesselman, pero también de aquella pléyade de dibujantes e ilustradores españoles que, en los años de la transición democrática, y al calor de la recién recuperada cultura del ocio nocturno, contribuyeron a renovar la imagen gráfica de nuestro país. Bares, teatros, pubs y salas de conciertos, fueron a la vez punto de encuentro de estos creadores y soporte de sus trabajos, que se plasmaron en carteles, murales, cómics o portadas de discos, como los valencianos Sento, Torres, Micharmunt, o los madrileños Javier de Juan y Federico del Barrio.
La obra de Aldás fluye y contribuye, en esa etapa dorada, a consolidar Valencia como un referente de la cultura pop de los 80, en la estela de los dos emblemáticos grupos valencianos precedentes: el Equipo Crónica y el Equipo Realidad.
En las obras que ha elaborado para esta muestra, Ximo Aldás continúa fiel a su lenguaje inicial, desplazando ahora el foco de interés de la figuración hacia la abstracción. Podríamos decir que Aldás busca, en cada punto de la trama del fondo de aquellos cómics, una composición independiente en sí misma, aplicando una mirada deliberadamente microscópica.
Sin perder un ápice de la luminosidad y espacialidad que caracterizó las obras de sus primeros trabajos, Aldás nos invita a transitar ahora por estos paisajes cercanos a la histología, entre células y tejidos, con algún guiño de complicidad hacia artistas como Saura o Gordillo, y con la intención, manifiestamente decidida, de seguir indagando en su apasionante camino al interior de la pintura.
Diego Arribas