Compras Arte10
Posters de Arte
Viajes de Arte
x 
Actualidad
a10tv 
Monográficos
Propuestas
Redes de arte
Boletines de arte
Directorios
Museos
Galerías
Artistas
Tiendas
Becas y Premios
Interactivos
Buscar en a10
Foro de debate
Obra del momento
Materiales y técnicas
Arco08.es
Blogs de arte
Servicios
Publicidad
Amigos de a10
Multimedia
Viajes y hoteles
Posters de arte
Widgets y RSS
Sindicación rss   Sindicación rss   Contacto   Copyright   Recomendar a un amigo   Enlazar   Información  



Amigos de Arte10
Portfolio Multimedia CMS10 Cocinar10.com
Mundos 10Fotos Fluido Rosa


Monográficos de arte contemporáneo

Crítica de arte, noticias, exposiciones, catálogos, textos y libros de artista.


Monográficos por página: 1 - 3 - 5
 236 en total.  

Cuerpo sin límite (1980-2007)

Judith Barry. Da2. Salamanca.

Hasta mediados de junio.

“Judith Barry, Cuerpo sin límites” es la primera muestra retrospectiva que se celebra en Europa sobre el trabajo de esta influyente artista norteamericana, reconocida internacionalmente como una de las pioneras en el desarrollo de las videoinstalaciones y los trabajos intermedia. La exposición estará en el DA2 Domus Artium de Salamanca hasta mediados de junio.

         < Clic para ampliar | Volver al texto

La retrospectiva de la artista norteamericana Judith Barry que actualmente ocupa las salas del Da2 de Salamanca debe valorarse en el marco de la coherente programación del centro, que desde sus inicios prestó una especial atención al trabajo videográfico de influyentes creadores (Masbedo, Shoja Azari, Darren Almond, Clare Langan, Chris Cunningham). Haciendo gala de un montaje atrevido y bien trabajado, la exposición de Barry parece dialogar con las magníficas muestras de Tony Oursler y Christian Marclay que en su día pudimos ver en estos mismos espacios. En las videoinstalaciones de Barry, como en las de estos dos últimos, se desvanece el punto de vista único que habitualmente imponen las proyecciones monocanal. El confinamiento espacial, la pasividad receptiva, el sometimiento del cuerpo a la imagen, parecen superados cuando el espectador penetra en unas instalaciones donde ésta ha sufrido un proceso de deslocalización. En el caso de Barry, la proyección modifica unos espacios por los que nos vemos obligados a transitar. Desde la cámara oscura, pasando por las butacas del teatro a la italiana, hasta las pantallas de los ordenadores que nos mantienen sentados una media de cinco horas diarias, la imagen-pantalla (en cualquiera de las tres etapas que señalara Manovich) siempre ha sido un potencial elemento de constricción.

judith barryEn cualquier caso, debemos preguntarnos si la producción de lugares transitables, la dislocación del espacio de la representación, la multiplicación de las pantallas y la alteración de las estructuras narrativas convencionales nos empujan (o no) a pensar con un mínimo de efectividad nuestra actual adicción a la imagen. La supuesta libertad que Barry otorga al visitante (que no sólo espectador) a la hora de trazar el recorrido físico e intelectual a través de las salas queda lamentablemente cercenada por los textos que la artista ha situado a la entrada de cada una de las videoinstalaciones: consignas baudrillardianas, confusas elucubraciones a propósito de leyendas granadinas, anodinas reflexiones sobre la inmigración, etc. Elementos innecesarios que, en lugar de limitarse a dar una información somera acerca de qué vamos a ver, acaban señalando una serie de elementos conceptuales que, a mi entender, son difícilmente legibles entre la hermética maraña de imágenes. Este hecho acaba provocando en el espectador más avezado una extraña e improductiva sensación de ansiedad. ¿Está Barry combatiendo la pasividad del sujeto occidental tal y como afirmaba Rocío de la Villa en su crítica de El Cultural?, ¿promueve la norteamericana un saludable ejercicio de confusión como argumentaba Víctor Zarza desde las páginas de ABCD)?

Admitiendo las innegables aportaciones de Barry a la historia del vídeo, quizás estemos ante un conjunto de dispositivos que ha envejecido relativamente mal y cuya valía, en la mayor parte de los casos, se reduce a una audacia formal que puede desembocar en el simple esteticismo. Las interesantes cuestiones que ocupan las reflexiones de Barry (la inmigración, la frontera, el simulacro mediático, las implicaciones ideológicas de los espacios y estilos arquitectónicos, etc.) no aparecen bien resueltas en las obras. La falta de concreción, la espectacularidad de las piezas así como la inoperante (pretenciosamente teórica) retórica de la artista hacen que nuestros cuerpos estén, más que nunca, presos de la imagen.  


Juan Albarrán Diego

Delicious |  Technoratti |  Stumble |  Digg | permalink Enlaza | Enviar a un amigo  |   Imprimir  |

 

 

<< <- Página Anterior 7 8 9 10  11  12 13 14 15 16 ... 236 Página/s Siguiente Página--> >>

Bara de navegador de Arte10